Este es el primer mensaje que se envía a las familias socias con el nuevo y definitivo listado en el cual como ya se anunció en el comunicado anterior cada familia tiene un número identificativo de asociada.
Al final del curso pasado, como ya sabéis y algunas/os pudisteis presenciar, iniciamos un nuevo planteamiento de cómo debería funcionar nuestra asociación: un nuevo modelo de mayor participación.
En la actualidad y como se decía en la Memoria del pasado curso 2013/14 la ciudadanía crítica y sensible que defendemos exige una mayor participación de cada persona en la vida pública a través de muchos cauces. Por tanto, no sería coherente que los nuevos aires que se pretenden dar a la asociación estuvieran faltos de este ingrediente central: la participación. Y no nos referimos al tipo de procesos que a menudo y falsamente se califican de participativos en los que la gente es utilizada e incluso engañada: no se trata de que la Junta Directiva del AMPA haga procesos consultivos y luego haga lo que quiera. Realmente lo que deseamos es que las madres y padres asociadas se sientan protagonistas del aprendizaje y de aquellas vivencias que desarrollen a través de la asociación y que puedan influir directa y positivamente en su labor con sus hijos e hijas, y que el AMPA les ayude a conseguir que el alumnado disfrute en el colegio de la mejor educación posible. Además, desde un sentido eminentemente práctico, no es menos importante que a través de una mayor implicación de las familias se pueden alcanzar los objetivos con mayor eficacia, celeridad y continuidad pues de lo contrario estará sujeto a los vaivenes de los sucesivos cambios de los miembros de la Junta.

En las reuniones mantenidas al final del curso pasado empezamos a ver entre todas las personas que acudimos cuáles eran las necesidades que teníamos. Aunque en los próximos días vamos a profundizar en lo que allí se vio y en cuáles van a ser las siguientes acciones que vamos a llevar a cabo os podemos adelantar a quien no estuvo que la experiencia fue enriquecedora, que se enfocó tanto a las madres y padres como al alumnado y que surgieron las primeras ideas de actividades de todo tipo a nivel formativo, cultural, deportivo, etc. Actividades que se proponen en buena parte a realizar por padres y madres con tiempo, ganas y habilidades suficientes, de forma puntual o más o menos prolongada (y otras, si no hay más remedio, a contratar a personal u organizaciones externas).
Lo que está claro es que un AMPA es mucho más que un grupo de consumo en el que abonar un dinero a cambio de unos pocos productos y/o servicios.
Si queremos que ocurran cosas debemos aportar en la medida de lo posible. Como dice el encabezado de nuestros correos: «si colaboras, los frutos serán mayores y el esfuerzo de cada uno menor».
En breve entraremos de lleno en las propuestas.